La investigación feminista estudia los problemas con amabilidad

La investigación feminista estudia los problemas con amabilidad

Martes 08 De Junio De 2021
Brenda Macías/DInvP

¿Qué caminos podríamos explorar y qué acciones tendríamos que poner en práctica para hacer investigación social feminista? ¿Es posible deconstruir la academia? Estas preguntas responde la Dra. Amaranta Cornejo Hernández, Coordinadora de la Maestría en Comunicación e Impacto Social, de la Coordinación de Humanidades de la IBERO Puebla.

La invitada especial de la División de Investigación y Posgrado de la IBERO Ciudad de México ofrecerá la charla "Caja feminista de herramientas para la investigación social" el próximo 15 de junio, de 10 a 12 horas, vía Zoom, en el marco de las charlas y talleres "Misceláneas de Investigación".

"Hacer investigación feminista significa hacer investigación con amabilidad. Es decir, amar lo que estoy buscando, entender y hacerlo a través de la apertura, mediante la vinculación y permitirme afectarme. Una forma de hacer academia distinta para romper las pautas de instrumentalización y de extractivismo intelectual", precisó.

La Dra. Amaranta Hernández, profesora feminista interdisciplinaria, afirma en un video publicado en el canal de YouTube de la División de Investigación y Posgrado, que la academia, desde sus orígenes, es una institución patriarcal por sus marcadas jerarquías. "Si recordamos cuándo fuimos aceptadas y nos dieron los primeros grados tiene mucho menos tiempo que la existencia de la academia que funciona a través de las jerarquías o formas de ejercer el poder".

La académica de la IBERO Puebla propone hacer una revisión profunda en la academia y observar las desigualdades y violencias, no sólo entre hombres y mujeres, sino entre los poderes que la conforman.

De acuerdo con sus investigaciones, la Doctora en Estudios Latinoamericanos, observa que dentro del sector de mujeres académicas hay grandes jerarquías: "por edad, por diferencias laborales, por raza, por etnia, ¿cuántas mujeres vemos en el Sistema Nacional de Investigadores (SNI) que tienen plaza definitiva?" y otras no, expuso.

"¿Cuáles son las condiciones laborales de las mujeres académicas en México?", se pregunta la Dra. Amarante y otras académicas que conforman la Red Mexicana de Ciencia, Tecnología y Género.

"La investigación feminista (es diferente porque) hace una prospección, un diagnóstico y propone pautas de cambio. Ahí entra el feminismo, porque éste busca transformar las condiciones de un mundo desigual e injusto en el que vivimos". Desde esta perspectiva se pueden generar políticas públicas y acompañar procesos y movimientos sociales de transformación real, abundó.

Hernández Cornejo se apoya de las teóricas feministas Patricia Castañeda Salgado y Donna Haraway, entre otras, para exponer que "no existe un método feminista de investigación. Existe una metodología o ese proceso autorreflexivo donde problematizamos los métodos que elegimos y las herramientas que utilizamos para obtener la información empírica".

En este sentido, la investigación feminista abre "un horizonte de posibilidades sobre cómo vamos a transformar la academia". Las investigadoras feministas usamos la etnografía para analizar las luchas de poder, dónde se están creando las desigualdades entre hombres y mujeres, entre mujeres racionalizadas y mujeres blancas. "Por ser mujer voy a problematizar y a hacer más y más preguntas", detalló.

En la investigación feminista se hace de forma situada porque la investigación social de otros tiempos fue hecha por hombres, y por marcas de clase, género, raza y edad. Esta forma de generar conocimiento es horizontal y tiene capacidad de respuesta, se enfrenta a los problemas y se deja afectar por las personas que son protagonistas o que comparten testimonios y memorias. "No buscamos informantes, sino generar parentescos, vínculos más estrechos".

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