¡IBERO verde! Huertos urbanos a bajo costo para alimentarnos mejor

¡IBERO verde! Huertos urbanos a bajo costo para alimentarnos mejor

Miércoles 02 De Febrero De 2022
Gabriel Lara/IBERO Transforma & Brenda Macías

Con el proyecto Diseño y difusión de huertos familiares de bajo costo dedicados a promover la suficiencia alimentaria y la inmunonutrición ante situaciones de contingencia sanitaria, la IBERO propone un modelo que coadyuva a una solución integral que requiere esfuerzos en distintos sectores de la economía mexicana.

La IBERO se ha enfocado en diseñar un módulo de huerto familiar a bajo costo que permita abastecer algunos productos vegetales de la canasta básica. Estos deberán promover la inmunonutrición, así como coadyuvar a una dieta integral en situaciones de aislamiento social y escasez, pero cumpliendo la condición mínima de adaptarse a las dietas de las familias que adopten este modelo.

El proyecto, multidisciplinar, cuenta con tres ejes de trabajo que buscan analizar el potencial de los huertos familiares y ejecutarlo de forma eficiente y económica. El primer objetivo de la investigación fue definir una paleta vegetal que cumpliera las metas de ser gastronómicamente pertinente y ayudar a mejorar el estado nutricional de las personas, y por lo tanto su sistema inmune.

La paleta ya está lista y consistió en, según el Mtro. Casillas, “hallar una combinación factible de especies que se pueda sembrar en un solo espacio para que la gente obtenga la mayor cantidad de especies posible en un área reducida”. Esto, añade Renata Rovelo, estudiante del diplomado en Economía Ambiental en el University College de Londres y participante de Huertos familiares, fue posible gracias a que buscaron determinar los beneficios de cada especie de la paleta.

El equipo de Huertos familiares elaboró una lista de vegetales que abarca tanto hortalizas como hierbas de olor: ajo, papa, jitomate, chile, betabel, espinaca, orégano, epazote, manzanilla, entre otros. “La idea”, explica la Lic. Rovelo, “fue organizar las plantas por ciclos de siembra de seis meses. Una vez cosechada la lechuga, puedes sembrar betabel en ese mismo espacio, y luego espinaca”. Las personas usuarias del cultivo serían asesoradas en esta materia para obtener el mayor rendimiento posible.

En segundo lugar, y para facilitar el trabajo, el equipo de Huertos familiares ha echado mano de la ayuda del Mtro. Daniel Pérez, del Instituto de Investigación Aplicada y Tecnología (INIAT), quien imaginó una estructura fácil de armar, transportar y desarmar, además de ser muy replicable. “Prácticamente cualquier herrero puede elaborarlo con las instrucciones adecuadas”, explica el Mtro. Casillas. La estructura cuenta con dos canastas de distintas profundidades, cada una mejor para las necesidades de los vegetales que cultiven las personas usuarias.

Pero ¿quiénes son las personas usuarias? El proyecto tiene un importante componente social. Las y los miembros del equipo han trabajado de cerca con la comunidad del pueblo de Santa Fe, realizando encuestas y cuestionarios, con la finalidad de que sean las familias mismas las que pongan en marcha un plan de cultivo hogareño que coadyuve con la mejora de su nutrición.

Lee el reportaje completo en #IBEROTransforma