Admitir violencia en las escuelas, un primer paso para desactivarla

Admitir violencia en las escuelas, un primer paso para desactivarla

Viernes 22 De Octubre De 2021
Brenda Macías/DInvP

Visibilizar, nombrar y admitir las dinámicas de opresión y las violencias que existen en las escuelas de todos los niveles en América Latina es un primer paso para reconocer el problema y buscar estrategias de solución, expuso la Dra. Luz María Moreno Medrano, directora del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (INIDE) de la IBERO.

En Qué sentido tiene hablar de la violencia en la educación, presentación del Número 2, Vol. 51, de la Revista Latinoamericana de Estudios Educativos (RLEE), la académica de la IBERO, desde la perspectiva de la investigación educativa feminista interseccional, expone que hacen falta programas y políticas educativas situadas, críticas y sensibles a las realidades hiper diversas de México y América Latina.

La violencia simbólica es aquella que se encuentra introyectada en las personas. Es decir, los hábitos adquiridos de generaciones pasadas, actitudes que creemos “normales”, acciones que son altamente violentas y se han naturalizado, reflexiona.

Es importante nombrar, visibilizar las dinámicas de opresión, identificar los agentes o quienes, desde una posición de poder, ejercen violencia y la reproducen. Por ejemplo, el racismo contra las comunidades indígenas y afrodescendientes o el clasismo contra las clases trabajadoras”, apuntó.

Los temas publicados en la RLEE discuten el derecho a la educación en condiciones de precarización en México, la telesecundaria en contextos de narcotráfico, la violencia de género en las instituciones de educación superior, y una revisión de la literatura sobre las Cátedras de la Paz en Colombia para contrarrestar las violencias.

Los temas que se exponen en la RLEE, en especial los referentes al caso colombiano, no están libres de contradicciones, de retos y desafíos, mencionó la académica en un video publicado en el Canal de YouTube de la División de Investigación y Posgrado de la IBERO. 

Nuestras escuelas son estas pequeñas esferas sociales en las que podemos tener todas las experiencias, las emociones, los efectos y los apegos que vivimos como sociedad desde que somos pequeños –en edad preescolar– hasta que somos estudiantes universitarios. Las relaciones de poder se institucionalizan y se instauran en reglamentos, políticas, en los salones de clase, en los patios de juegos”, destacó. 

Una sociedad más justa, libre y democrática busca construir nuevas formas de relación en los espacios educativos para que sean “lugares seguros" que construyan "relaciones basadas en el respeto, tolerancia, diálogo y reconciliación”, y no esos espacios de reproducción de las violencias, destacó.

De acuerdo con las observaciones de la directora del INIDE, por lo general se usan eufemismos o palabras menos confrontativas para referirnos a la violencia. Sin embargo, el feminismo y los estudios críticos de género nos retan a nombrar. En este caso: 'la violencia' y sus efectos colaterales. La perspectiva del feminismo interseccional en la investigación educativa es situada, sensible y crítica.

Los estudios feministas y críticos nos piden poner a los grupos vulnerados en el centro de las preocupaciones de investigación. Es decir, poner en el centro de la discusión a las mujeres, a quienes habitan sectores rurales, a los grupos marginados y racializados, a las personas de la población LGBTQ+.

El feminismo interseccional revela que la clase, el género y la raza atraviesan las dinámicas sociales. El feminismo interseccional invita a pensar los problemas desde las grietas y desde la periferia, detalló la académica en entrevista y en el texto de presentación de la RLEE de la IBERO.

Finalmente, la académica remarcó lo siguiente: en el INIDE “nuestro corazón es hacer investigación educativa que visibilice a estos grupos vulnerados desde una mirada interdisciplinar”, es decir, desde la psicología, la sociología, la economía, el derecho, la historia, a fin de impulsar la toma de decisiones a nivel de política pública, pero que también para que sirva a los movimientos sociales y se creen espacios más democráticos.