Septiembre 2012 | Investigación Ibero

Semáforo de seguridad para edificios, puentes y casas

Semáforo de seguridad para edificios, puentes y casas

Por Juan José Solis Delgado
 
Seguramente nos ha ocurrido que por descuido nos golpeamos con algún objeto y creemos que no pasa de una ligera molestia y continuamos con nuestra vida como si nada hubiera ocurrido, tiempo después el dolor persiste o la hinchazón es tan severa que acudimos de inmediato al hospital, allí nos toman una radiografía y nos enteramos que todo ese tiempo tuvimos una fractura y por tanto hay que tomar las medidas pertinentes para sanar nuestros huesos.
 
Esta experiencia humana, la podemos trasladar a nuestra casa, edificios de la universidad, del trabajo, del centro comercial, los puentes que tomamos cuando vamos conduciendo y a cualquier tipo de estructura. Hay ocasiones que luego de un sismo o por el peso al que son sometidas alguna estructuras, éstas pueden sufrir algún daño que no necesariamente es visible a la vista humana, pero que podría poner en riesgo la edificación.
 
Ante ello, el doctor Francisco José Rivero Ángeles profesor de asignatura del Departamento de Ingenierías, desarrolló la investigación Identificación de propiedades dinámicas de estructuras sujetas a cargas dinámicas laterales en el marco de la primera convocatoria de Investigación e Innovación para PSPD, donde básicamente vigila el comportamiento de la estructuras (casas, edificios, puentes, etc.) para conocer su estado de salud.
 
Prácticamente, toda edificación tiene un movimiento dinámico, por ejemplo los edificios del estacionamiento de la Ibero de 7 a 22 horas reciben el peso de nuestros automóviles y durante la noche de 22 a 7 prácticamente descansan. Lo que argumenta el doctor Rivero es que su investigación permite primero modelar la construcción de un edificio en una computadora, así una vez construido se compara los datos con el edificio real. Esta medición se lleva a cabo con la ayuda se sensores que se colocan en lugares estratégicos de las estructuras, que mandan señales (como si fuera un electrocardiograma) a una base que permite identificar si los parámetros son adecuados o en su defecto existen daños estructurales.
 
Usualmente, solemos darle mantenimiento arquitectónico a nuestras casas o edificios, pero lo que propone el investigador de la Ibero, es también fomentar la cultura del mantenimiento estructural, sobre todo en aquellos inmuebles que sus columnas o techos están cubiertos con paredes falsas, plafones, etc., y que impiden ver si hay grietas.
 
Así, la idea es crear un semáforo que en tiempo real y a través de internet, esté monitoreando las propiedades dinámicas de la estructuras y se tenga información confiable para saber cuando un edificio o casa tiene una estructura saludable (luz verde), cuando se deben tomar medidas de mantenimiento preventivo (luz amarilla), o bien, cuando la estructura tiene un riesgo inminente (luz roja).

Alumno de la IBERO estudia salud sexual de migrantes mexicanas en Nueva York

Alumno de la IBERO estudia salud sexual de migrantes mexicanas en Nueva York

 
Mujeres migrantes mexicanas que residen en Nueva York sufren, respecto a otros grupos étnicos, más enfermedades de transmisión sexual, violencia doméstica, abuso sexual y embarazos no deseados por falta de información y políticas de atención a su salud sexual, reveló el alumno de la Universidad Iberoamericana, Antón Castellanos Usigli.
 
En el Día Mundial de la Salud Sexual “En un mundo diverso salud sexual para todos”, que se realizó en esta casa de estudios, el estudiante de la Licenciatura en Psicología de la Ibero expuso sus hallazgos sobre una serie talleres de educación sexual que desarrolló en el Community Health Worker Program como parte del Programa de Servicio Social y Práctica de Poblaciones Específicas con Migrantes Mexicanos en Nueva York de la Universidad Iberoamericana.
 
Además, diseñó e implementó un programa de talleres de entrenamiento en sexualidad para las trabajadoras comunitarias de salud de la organización, que cada año laboran con cerca de 200 mujeres que viven en el este de Harlem, Nueva York, monitoreando el desarrollo de sus niños, facilitándoles el acceso a diversos servicios públicos y ofreciéndoles sesiones educativas sobre distintos temas.
 
Las mujeres que participaron en los talleres eran oriundas de Puebla, Oaxaca, Guerrero y el Estado de México. En estos ejercicios, las mujeres reflexionaron sobre temas que antes eran tabú, como derechos sexuales, vinculación afectiva, violencia en las relaciones de pareja, erotismo, planificación familiar, privacidad sexual, empoderamiento y diversidad sexual.
 
En este sentido, Antón Castellanos observó que el grupo de mujeres migrantes mexicanas, atendidas en estos talleres, llegó a Estados Unidos con costumbres de sometimiento muy arraigadas, creyendo que las relaciones sexuales son sinónimo de reproducción y que los aparatos sexuales femeninos sólo sirven para dar placer a los hombres.
 
Las mujeres estudiadas sufrían de violencia doméstica, un problema de salud sexual que se relaciona con la violencia psicológica y la humillación constante por parte de sus parejas, por falta de comunicación.
 
El también copresidente del comité de iniciativa juvenil de la Asociación Mundial para la Educación Sexual (WAS, pos sus siglas en inglés), narró que esta experiencia le permitió acercarse a las realidades que enfrentan mujeres en su paso de un país a otro, sus adversidades económicas, culturales, familiares y psicológicas, quienes están expuestos a infinidad de problemas sexuales, que van desde las infecciones de transmisión sexual y la violencia doméstica, hasta el abuso sexual y los embarazos no deseados.
 
Lamentablemente, subrayó, casi nadie está prestando atención al asunto de la salud sexual entre migrantes, y es muy importante promover más este tema en los debates de salud pública.
 
Señaló que, basándose en investigaciones de la Universidad de California en San Francisco, la proclividad a contraer enfermedades de transmisión sexual, violencia doméstica, abuso sexual y embarazos no deseados se debe a los cambios en la identidad y en la conducta, al acceso restringido a servicios, a acatar las normas de la nueva comunidad y a definir la naturaleza de las relaciones que tienen en el nuevo entorno.
 
Acotó que existen miedos y prejuicios respecto a la sexualidad porque no es un tema que se aborde abiertamente ni con la familia ni con las parejas ni con los amigos y esta situación desencadena más problemas.
 
Enunció que según el Consejo Nacional de Población, de los 11 millones de mexicanos que viven en Estados Unidos, 4.8 millones son mujeres, es decir casi la mitad de la población migrante.
 
Apuntó que la población hispana es la única que no ha aminorado los casos de embarazos no deseados, de acuerdo con un artículo publicado por la Asociación Americana de Sexólogos, Educadores, Consejeros y Terapeutas, que afirma que la tasa de embarazos de mujeres hispanas entre 15 y 19 se incrementó de 82.3 a 82.6 en 2004.
 
Al respecto, comentó: “Si no empezamos por aprender cómo sentirnos con nuestros cuerpos, cómo podemos disfrutarlos y protegerlos, ¿cómo podemos decidir cuántos hijos queremos tener? Me impresionó que estas mujeres no tuvieran noción de esto y no se protegieran y no conocieran métodos anticonceptivos. Creí que estando en el nuevo entorno tendrían una perspectiva más progresista”.
 
Fuente: Prensa IBERO