Junio 2012 | Investigación Ibero

Reconocimiento facial por computadora

Reconocimiento facial por computadora

 
 
Para cualquiera de nosotros es relativamente fácil reconocer el rostro de un amigo o familiar; sin embargo, en ocasiones nos puede suceder que alguien nos saluda y a pesar de reconocer su semblante no recordamos su nombre. Pero sólo es cuestión de activar nuestra base de datos mental para que pronto hallemos el nombre de la persona. Ese proceso complejo que ocurre en nuestro cerebro, hoy está siendo desarrollado por científicos de todo el mundo que, apoyados en algoritmos y modelos matemáticos, han logrado identificar el rostro humano a través de computadoras.
 
El doctor Carlos Villegas Quezada, investigador del Departamento de Ingenierías de la IBERO, se ha sumado al tema del reconocimiento facial; pero a diferencia de utilizar la noción del campo euclidiano para la medición, el investigador realiza sus experimentos en un espacio L-infinito, lo que quiere decir que no necesariamente se sujeta a los modelos o preceptos matemáticos tradicionales.
 
El origen del reconocimiento del rostro humano data de 1877, cuando Alphonse Bertillon, jefe del departamento de fotografía de la policía de París, desarrolló el sistema antropométrico que más tarde se conoció como el Bertillonage. Este primer experimento fue utilizado para identificar criminales y fue así como la biometría se convirtió en un campo de estudio.
 
Posteriormente, en los años setenta, en Estados Unidos se diseñaron programas computacionales que reconocían ojos y bocas; pero fue hasta los ochenta cuando se reconocieron rostros con elementos biométricos. En esa época también se utilizaron métodos como las plantillas (o franjas) que ubicadas en bases de datos, contenían estructuras de ojos, narices y bocas, con lo cuales se podían armar rostros a partir de estas imágenes previas.
 
El doctor Villegas Quezada afirma que actualmente los reconocimientos se llevan a cabo con fotografías frontales, pero si la persona gira la cara 15 grados ya no funciona; por eso su método es diferente, ya que utilizando el espacio L-infinito, no requiere de puntos de referencia geométricos y por tanto, obtiene muchísimo más características de los pixeles de cada imagen, con lo cual el espacio bidimensional no significa un impedimento para reconocer el rostro, lo que precisamente hace que su desarrollo sea novedoso y más exacto.
 
La investigación del doctor Villegas, se encuentra en la fase de obtención de características de la fotografía y está desarrollando el modelo matemático que permita plantear las tipologías de caras contra la base de datos de las personas a reconocer.
 
Este tipo de desarrollos científicos-tecnológicos, tienen aplicación inmediata en el ámbito industrial y empresarial, pero también apoyan en materia de seguridad, por ejemplo en aeropuertos. No obstante, también se han ocupado en el sector entretenimiento, como recientemente sucedió en la red social Facebook. Sin embargo, aunque existen avances al respecto, el doctor Villegas asegura que todavía existen márgenes de error en el proceso de reconocimiento facial, como por ejemplo, usar lentes, barba, etc., por lo que aún tienen que trabajar en esas variables para conseguir métodos más confiables.